Desvaríos
William Blake, Elohim creando a Adan
Entre el cielo y la tierra
Apareció un ángel fantástico, uno que no tiene alas, ni cuerpo pero tiene mil lenguas que escupen cielos celestes en mis manos cuando hace frío.
Un ángel soberbio, grande e impetuoso…, uno que es único, mío.
Entre ese cielo celeste y esta tierra húmeda apareció ante mí y me mostró todos los senderos y calles, caminos y vías que palpan mis entrañas pero no mi tacto.
Y fui libre, tan libre que pude volar de mí misma hasta perderme en sus alas.
Jorge del Río y “El mar de los silencios.
La tarde esta calurosa, parece que la primavera esta antojadiza, un rato nos envuelve de lluvia, y al otro nos abriga con lindos 34 grados. No hay salud.
Hoy, en este día caluroso es el lanzamiento de un nuevo libro de Jorge del Río, un autor que en lo particular me encanta, tiene una manera de enlazar las palabras que te dejan con esa sensación de querer más, de pensar, esto es Lee más »
Lazos
Me gusta conocer a la gente, esa que es capaz de despertarme de lomo a lomo los sentidos, los del alma y los otros, esos que me sacan risas y sentimientos nobles. (Me recuerda que puedo ser una mejor persona.)
Me gusta; conocerles el alma, revolcarme en su pensamiento, tal vez como lo haría un cerdo feliz en un gran charco de barro. Me gusta arremangarme los ojos cuando los tengo cerca, pa`verlos bien, pa´ver los detalles, esos que son imperceptibles o no tienen aparente importancia.
Me gusta…, olerles el alma, degustar su risa, masticar las palabras, como se mastica un buen charqui, pa´sentirle el sabor ¡como Dios manda!
Eso me ha pasa con algunas personas que se me arrinconan el alma. Una de ellas es la Milla, claro que sí, “la Milla” como decimos en Chile, una chilena que Lee más »
Desvaríos, la primavera.
Esta primavera que me esta brotando en los dedos, en la piel, en la boca.
Todos los años sucede lo mismo y no puedo evitarlo, es como si la tierra me trepara por las piernas y semillas vienen del infinito a sembrarme de vida. Se me pegan en los poros y broto, broto toda entera y por partes.
Me brota la palabra, y el llanto, me brota la boca hasta reventar en un huracanado beso, me brotan los ojos con imágenes nuevas, con realidades no vistas, ¡la mente!, Ay, esta diabla como brota llena de pensamientos.
Desvaríos
¿Habrá un día igual a otro?, ¿existirá un instante que se repita indefinidamente en una línea sin tiempo?.
Ayer desperté por fin, soñaba que era una doncella de cabellos largos y piel tersa, que bailaba entre hadas milagrosas y duendes risueños.
Ay! si desperté y me caí de bruces en el cielo, mis ojos parecían racimos de algún fruto prohibido, no podía creer lo que estaba viendo. La realidad era ¡tan bella!.
Fui libre por fin de un sueño, ¡¡soñaba que estaba despierta!!

Desvaríos
Habítame en el silencio de la tierra
En una esquina cualquiera.
Habítame furibundo y violento
Apasionado de alma.
Habítame en la soledad del silencio.
Ay Dios, ¡habítame en la quietud del universo!
Reflexiones de una noche de tertulias.
Las Tertulias, los ojos de la Katty y la risa de la Carmencita Ovalle
Los ojos de la Katy brillaban, su pelo caía en hondas sobre su rostro afable. Me sobrecogió, pensé en como los seres humanos somos tan mezquinos que nos quedamos sólo con lo que se nos pega a la pupila, la forma, los colores, el sonido de una voz. Nos basta con aquello que nos cubre y no nos dejamos caer como en un tobogán en la mirada, reflejo de nuestra profunidad.
- Debí haber puesto más empeño, haberla convencido se que le hubiera gustado escuchar, que le hubiera hecho bien venir, sobre todo por escuchar a José María Memet, me gustó tanto lo que habló. – siguió hablando Katty con Lee más »
Entre el cielo y la tierra
Tengo una sensibilidad que me agota, me deja exhausta y cansada.
Me hace sumergir de una forma tan intensa y profunda en el dolor, en el placer, en la alegría…
Soy de una intensidad que me abisma, cuando soy mar, no soy cualquiera, soy un pacifico atronado, violento y bravo, cuando soy tierra, late en mi cada árbol y espiga, cada hierba silvestre, cada piedra que descansa en mi vientre, cada río que baila por mis dedos.
El fuego no me quema, ¡arde en mí!, el aire no me mueve ya que, ¡soy huracán!, el agua es un remanso en mi emoción.
Me disuelvo de una manera extraña en la vida, y soy en ella, soy toda y entera en el crepúsculo, en el sendero yermo, en la muerte, en la vida que florece en cada bocanada del día.
Esta sensibilidad me deja tan exhausta, que a ratos dejo de existir. Es ahí cuando me quedo quieta, inerte y blanca.
No hay hombre, hijo, mujer o madre que puedan llegar a mí, porque soy ellos.
Entre el cielo y la tierra estoy yo con esta sensibilidad, que a ratos me deja plena, y otros, me deja tan exhausta…
del libro… “Entre el cielo y la tierra”
Desvaríos, Karunesh
Más allá de todo tiempo y de las fatigas del camino,
más allá del recuerdo está el látido de mi alma gimiendo en la orilla
de un mundo que no toco pero que es más mío que el viento que lo
acaricia.
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Desvaríos
Me siento tan extraña y distante. Es todo tan efímero. Lo que es tangible y en apariencia real, se torna incorpóreo y volátil. Lo que me rodea desaparece.
Llevo unas semanas sumida en mi novela, cada vez las puertas que me separan de los sucesos que en ella acontecen ¡se abren!, se abren como es la luna a las tinieblas. La historia y los recuerdos, todo se aclara y toma fuerza, todo es vivido e intenso.
Me siento como un cardenal brotando entre la nieve. ¿O debo decir que es mi alma la que brota como un cardenal en la blanca tibieza de la nieve?
Dominó y el espacio tiempo
La vida se me parte, no puedo retener los pedazos de lo “real” y de aquello que si lo es, (y a pesar de ello, no se “ve”, curioso.)
Se pasean los trazos en tenue danzas ante mis ojos mostrándome siempre, los dos o tres lados que posee cada milagroso instante, sincronizando los tiempos para que imaginemos que se mueve.
Imaginamos – la – vida – en – un – largo – eterno – e -interminable – espacio – tiempo. (“Y sin embargo, se mueve” ) y sin embargo todo acontece en -UN – solo – magnífico - instante que une del primero hasta el último punto, como un infinito e incansable juego de domino en cadena. Cada movimiento determina el siguiente, cada acción determinará la siquiente…

Cuando soy inmensamente felíz

Hoy me di cuenta, que cuando logro salirme del mundo sin que nadie me demande, cuando logro arrancarme al silencio que se esconde tras el bullicio incesante de los días y me ahondo en toda mi humanidad, cuando me encuentro con todo mi extraordinario “yo”, llegan a mí estados de felicidad que me empapan y dejan todo en una mansa quietud.
Ocurrió hoy; no quise ir a almorzar, quería caminar y respirar el día, sentir el suelo trenzándose emocionado bajo mis pies, escuchar el sonido del agua mientras corre apurado en el pequeño arrollo tras los árboles, y así lo hice, el día estaba luminoso y cálido aún estando en otoño, los árboles me miraban amistosos dando respingos de alegría, las hojas se abrían ante mí con todo su colorido, tornándose vivas y femeninas, el pasto se onduló deseoso de la tierra y yo, yo caminé como una musa imaginaria de algún poeta en un auto-impuesto destierro. Y fui feliz, por esos minutos fui inmensamente feliz ante la naturaleza toda que se abrió generosa para mí, ante el silencio del mundo, ante la quietud de mi pensamiento.
Socorro Carranco
Socorro Carranco, define su trabajo poético como una tarde de verano donde la lluvia parece salir de sus poros, y la soledad se vuelve manto crepuscular de sus versos. Nació en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. México. Realizó estudios Comerciales y Bancarios en el Instituto Washington de la Ciudad de México; Técnica de Actuación en la Escuela de Iniciación Artística del Seguro Social.
Participó como actriz radiofónica en la XEW, fotonovelas y doblajes. Como escritora ha participado en diversos encuentros, nacionales e internacionales. Ha colaborado en revistas y periódicos estatales y nacionales. Ediciones Lee más »
La prueba
A la sombra del árbol sagrado reposaba el Señor Buddha… De pronto, la cierva que bajo las ropas del Bienaventurado cobijaba a su cervatillo, irguió la cabeza y husmeó el aire, sorprendida. Un rumor sordo y lejano se escuchó; después, el galope de muchos jinetes a cuyo frente se mostró un joven caballero de tez de oro bruñido, con riquísimo traje bordado de piedras preciosas. El joven detuvo con ademán imperioso a su cohorte y se postrernó ante el Buddha en actitud de adoración. Una irradiación dulcísima brotó de la mirada de éste.
—¡Oh Bhagavad! —dijo humildemente el joven príncipe—. Soy Djêta, el príncipe heredero de Kasamba. Tu fama llegó hasta mí y desde entonces no hallo punto de sosiego. Nada, ni mujeres, ni amigos, ni poder, ni tesoros, tienen ya Lee más »
Maria Rilke y algunos desvarios.
(Esto lo escribí hace un tiempo, hoy lo actualizo debido a que me han pedido ayuda sobre el trabajo de Rilke)
La ciudad esta durmiendo por fin, el crepitar de la llama de la vela aún acompaña mi lectura, (anoche debido a una tormenta se cortó la luz en mi sector, disfruté el volver a una tierra primitiva sin los avances del siglo. Mi lectura se centraba en Rilke quien en uno de sus versos, los cuales releo una y otra vez porque encuentro en él una luz que alumbra con más certeza algunos cuestionamientos, esas sombras que tiñen de duda mi consciencia.
Es en estos versos, los cuáles tengo enmarcados en mi cajón de tesoros y donde veo tanto…
Ésta es la nostalgia: morar en la onda
y no tener patria en el tiempo.
Y éstos son los deseos: quedos diálogos
de las horas cotidianas con la eternidad.
Y eso es la vida. Hasta que de un ayer
suba la hora más solitaria de todas,
la que sonriendo, distinta a sus hermanas,
guarde silencio en presencia de lo eterno
“No tener patria en el tiempo”, no tener apegos ni moradas, no tener pie asentado en una falsa realidad. ¿Cuál verdaderamente es esa ansiada realidad? ¿la que pisamos, la que vemos? o es aquella que siente nuestra alma cuando desgarrada por el sinsabor del cuestionamiento, viudo de respuesta, mudo de razón, vaga ante los escasos atisbos de lucidez , y a los cuales solo llego mediante un paso de silencio sepulcral.
Dice Rilke, “quedos diálogos de las horas cotidianas con la eternidad”. Es ahí donde me relamo con un perro herido ante los diálogos con “mi eternidad”, que es distinta a la suya o a la de cualquier lector, ésta varia según la distancia Lee más »
Ana María Vieira, Cristina Larco, Natalia Lamura
Noche de poesía y charango.
Ayer, la noche fue particularmente hermosa, noche de tertulias literarias. Como siempre bastante gente, cosa inusual cuando se trata de lecturas poéticas, la cultura en este país esta con parámetros de medición erróneos. Si eres conocido, popular o simplemente sales en la “tele”, los recintos se llenan. Si eres amigo o socio de un buen grupo literario, más aún. En fin, es triste cuando se presenta un libro, un buen libro en la fundación Pablo Neruda y llegan seis personas.
Pero anoche y las otras noches de tertulias han sido distintas, la gente, ya amigos, llegan entusiasmados, quieren escuchar, conocer al escritor que nos contará parte de sus vivencias, al escritor que lleva años dedicados a este oficio y nos leerá algo de su trabajo, compartirá un poco de su humanidad.
Invitadas de anoche, Ana María Vieira, una socióloga que ha dedicado prácticamente toda su vida a la literatura, una mujer que nos ha representado en muchos países de Latinoamérica y Europa una mujer de gran riqueza humana y literaria. Una gran escritora. Luego, Cristina Larco, no había leído mucho de ella, sabía que tiene un nombre bien ganado dentro de nuestra poesía pero quedé sorprendida, tiene una poesía viva, esa poesía que entiendes porque la haces tuya, una poesía intensa y firme. Su palabra esta hecha para la mujer, para la tierra, para su norte. Esa zona de nuestro país que gatilla en su corazón una nostalgia que se palpa firmemente en su trabajo literario. Fue un hallazgo.
El broche de oro, Natalia, una muchacha de unos ¿veinte años?, estudia charango en la Universidad de Chile. Anoche nos interpretó varios temas en charango y realmente quedé impresionada, sonaba maravillosamente.
Nos representará el próximo 24 de Octubre en el IV encuentro internacional de charangistas, Potosí Bolivia. Por supuesto que compré su CD, sólo $4000, un trabajo bien editado y con presentación de lujo, ideal para regalo. Hoy, lo disfrute mientras manejaba a mi trabajo.
Ahora la pregunta que vuela en el aire, ¿por qué este tipo de encuentros no se llena de un publico que dice amar la literatura?, por qué no asisten aquellos que pretenden ser escritores, (en chile hay muchos), se ve en los foros a través de Internet, los poemas vuelas por las pantallas como si hicieran fila para ver quien es capaz de escribir más poemas por segundo. ¿Tomarán esto en serio este oficio, querrán aprender de la experiencia y trabajo de los que llevan una vida dedicados a esto? Quizás…, por ahora y hasta que hayan fuerzas seguiremos intentando regar la palabra en nuestro país, ese que le llaman “país de poetas”.
Desvaríos
Mis dedos dormidos, quietos como lagunas en reposo aguardan,
se vierten en las ramas que teje mi pelo
para entretenerse mientras la música orquesta sinfonías con el silencio.
Gregory Colbert
A veces…, extraño el silencio cuando se me rompen las palabras en la memoria.
(Espero lo disfrutes Ivan. )
Dime, que tal…
¿DIME, QUE TAL SI….?
Qué tal si mañana…, el tiempo se rompe.
Qué tal si yo soy un sueño
de esos, que corren los días
y por breves instantes me vuelvo real.
Qué tal si sólo por hoy imaginas…
que estoy a tu lado bordando tus dedos
aplastando furiosa el tedioso silencio.
Qué tal…, si fuera ésta, tu última vida,
¿Qué tal si no hay otra?,
¿Qué tal, si no está San Pedro, Lee más »
NECESITO DE TI
Creo que mi madre fue quien nos lo presentó, recitaba con tanta pasión, tanto ímpetu sus poemas que no me quedó más remedio que adorarlo. Mi hermana y yo la mirábamos absortas, tratábamos de que ese jubilo que se arrancaba de sus ojos nos envolviera y llevara a sentir la misma pasión que persibíamos en ella. En ese tiempo tal vez no lo logró completamente, pero luego, con el paso de los años, con el paso de muchos poetas y poemas bajo mis ojos, lo hice, me deje envolver por la fuerza y perfección de sus sonetos, romanzas o cualquiera fuera la forma poética con que el escritor lograba hacernos llegar el sentimiento. No es fácil escribir un buen soneto sin que pierda la fuerza del sentimiento, la poesía libre, la buena poesía libre sólo es privilegio de algunos, unos muy pocos, pero la buena poesía trabajada, ese es un desafío.
NECESITO DE TI
Necesito de ti, de tu presencia,
de tu alegre locura enamorada.
No soporto que agobie mi morada
la penumbra sin labios de tu ausencia.
Necesito de ti, de tu clemencia,
de la furia de luz de tu mirada;
esa roja y tremenda llamarada
que me impones, amor, de penitencia.
Necesito tus riendas de cordura
y aunque a veces tu orgullo me tortura
de mi puesto de amante no dimito.
Necesito la miel de tu ternura,
el metal de tu voz, tu calentura.
Necesito de ti, te necesito
Sobreviviendo en Santiago
Hoy tengo nostalgia del Santiago de antes, ese en el que nos movíamos con una mayor unión, tal vez por las carencias, las colas o incluso las tomas, ese Santiago que se rompió en el 73 y se rearmó de una forma distinta luego del golpe. Uno en el que mi familia (1972) perdió fundos y empresas por las tomas y nos dejó casi desnudos y con pocas ganas de empezar de nuevo, también de aquel Santiago en que murió un familiar torturado y nos quedamos con la rabia y la impotencia rompiéndonos la garganta, ((1974) he pasado por todos los senderos del dolor a través de la historia política de mi país) pero aún así, era un Santiago más vivo, menos individualista, más culto y luchador, uno con una mayor búsqueda y complejidad, creo que uno más aguerrido.
No hablo de política ni gobernantes o gobernados, tampoco guerrilleros o militares, hablo de gente cotidiana, de jóvenes, niños como yo, que jugábamos en las calles con nuestros amigos. Nos entretenía encaramarnos en los árboles a tirar pepas de guindas a los transeúntes, jugar al elástico o al “luche”, ¡a las bolitas!, a entrar en tropel a una de las casas donde nos esperaba la madre de turno con un apetitoso vaso de leche con milo y galletas de avena recién horneadas. Ahora los niños viven encerrados en sus habitaciones amarrandose los ojos a un computador y haciendo festines con papas fritas y mac donalds. Extraño un Santiago donde los jóvenes tenían ideales, preferencias, uno en el cuál si se tenía edad para votar, lo hacían porque creían todavía en una política justa y no corrupta, donde se leía, donde se conversaba por horas con la familia.
Ahora nuestro querido Santiago, se ha convertido en una selva de sobrevivencia, sobrevivir al día, al transantiago, a la violencia, los bajos sueldos, y el desempleo, a la delincuencia, a los pagos de los créditos que se ofrecen a una clase media hambrienta de mejoras, “a sola firma”. Los que no sufren de ese tipo de males, tienen otros, problemas tienen otras luchas, sobrevivir a las apariencias, al alza del dólar y la estética, dónde las prioridades son alcanzar o mantener las “cosas”, cosas que a fin de cuentas nos dejan las manos vacías, la mente estancada, la palabra muda. Añoro un Santiago con gente viva, sin importar el color político o si se inca dos o tres veces en una iglesia con cruz inclinada o erguida, da lo mismo, quiero ese Santiago unido y alegre, aquel que nos entregaba esperanza.
Premio nobel, Pablo Neruda
Reflexión de Pablo Neruda sobre el premio Nobel.
La verdad es que todo escritor de este planeta llamado Tierra quiere alcanzar alguna vez el Premio Nobel, incluso los que no lo dicen y también los que lo niegan.
En América Latina, especialmente, los países tienen sus candidatos, planifican sus campañas, diseñan su estrategia. Esta ha perdido a algunos que merecieron recibirlo. Tal es el caso de Rómulo Gallegos. Su obra es grande y decorosa. Pero Venezuela es el país del petróleo, es decir el país de la plata, y por esa vía se propuso conseguírselo. Designó un embajador en Suecia que se fijó como suprema meta la obtención del premio para Gallegos. Prodigaba las invitaciones Lee más »
Einstein y Tagore
Encontré esta joyita. Espero lo disfruten.
Naturaleza de la Realidad: Diálogo entre Rabindranath Tagore y el profesor Albert Einstein, en la tarde del 14 de julio de 1930, en la residencia del profesor Einstein en Kaputh, Berlín.
Einstein: ¿Cree usted en lo divino aislado del mundo?
Tagore: Aislado no. La infinita personalidad del Hombre incluye el Universo. No puede haber nada que no sea clasificado por la personalidad humana, lo cual prueba que la verdad del Universo es una verdad humana. He elegido un hecho científico para explicarlo. La materia está compuesta de protones y electrones, con espacios entre sí, pero la materia parece sólida sin los enlaces interespaciales que unifican a los electrones y protones individuales. De igual modo, la humanidad está compuesta de individuos conectados por la relación humana, que confiere su unidad al mundo del hombre. Todo el universo está unido a nosotros, en tanto que individuos, de modo similar. Es un universo humano. He seguido la trayectoria de esta idea en arte, en literatura y en la conciencia religiosa humana.
Einstein: Existen dos concepciones distintas sobre la naturaleza del Universo: El mundo como unidad dependiente de la humanidad, y El mundo como realidad independiente del factor humano
Tagore: Cuando nuestro universo está en armonía con el hombre eterno, lo conocemos como verdad, lo aprehendemos como belleza.
Einstein: Esta es una concepción del universo puramente humana.
Tagore: No puede haber otra. Este mundo es un mundo humano, y la visión científica es también la del hombre científico. Por lo tanto, el mundo separado de nosotros no existe; es un mundo relativo que depende, para su realidad, de nuestra conciencia. Hay cierta medida de razón y de gozo que le confiere certidumbre, la medida del Hombre Lee más »
Maria Rilke, Reflexiones
Algunas reflexiones a propósito de estos versos de Rilke, uno de mis poetas preferidos. Sólo uno…
Ésta es la nostalgia: morar en la onda
y no tener patria en el tiempo.
Y éstos son los deseos: quedos diálogos
de las horas cotidianas con la eternidad.Y eso es la vida. Hasta que de un ayer
suba la hora más solitaria de todas,
la que sonriendo, distinta a sus hermanas,
guarde silencio en presencia de lo eterno
“No tener patria en el tiempo”, no tener apegos ni moradas, no tener pie asentado en una falsa realidad. ¿Cuál verdaderamente es esa ansiada realidad? ¿la que pisamos, la que vemos? o es aquella que siente nuestra alma cuando desgarrada por el sinsabor del cuestionamiento, viudo de respuesta, mudo de razón, vaga ante los escasos atisbos de lucidez , y a los cuales sólo llego mediante un paso de silencio sepulcral.
Dice Rilke, “quedos diálogos de las horas cotidianas con la eternidad”. Es ahí donde me relamo con un perro herido ante los diálogos con “mi eternidad”, que es distinta a la suya o a la de cualquier lector, ésta varia según la distancia que los separa de la tierra, mi eternidad alcanza confines a los cuales no puedo llevar a ningún mortal, no podría, me balanceo en las preguntas que sin dirección ni propósito se disparan de mi mente, cuanta eternidad hay en la mía. (¿se entiende?) cuanto de todos los universos que me habitan, laten dentro del mío propio, si sólo llego a ellos cuando me invade el silencio más absoluto, cuando siento que la locura esta a ras de mi mano, cuando me dejo arrastrar por la entropía de mis percepciones, como si la garra del más feroz de los hoyos negros me atrapará y me escupiera en un estado de paz no esperable, tanto que me hace llorar, tan grande que no quiero volver, tan profundo que me deja ciega ante el mundo.
“Guardé silencio en la presencia de lo eterno”.
Siguiendo con Rilke, éste se enamora perdidamente de Lou quién, por su educación y forma de ser le muestra un pensamiento abierto y brillantemente despierto, eso lo atrapa.
“Lou nació bajo la estrella de la libertad y eso caracterizará siempre su actitud profunda y la volverá incapaz de hacerse discípula de algún credo religioso o filosófico.
Los acontecimientos históricos que hacen de fondo a la vida de Lou, son pues acontecimientos extraordinarios que Lee más »
Geraro Talens
Reseña biográfica
Poeta, ensayista y traductor español nacido en Tarifa, Cádiz, en 1946.
Se educó en Granada donde cursó el bachillerato y por cuya Universidad se licenció en Filosofía y Letras en 1968. Posteriormente se doctoró en Filología Románica por la misma universidad, con una tesis sobre Luis Cernuda.
Es un miembro destacado de la Generación del 70, autor de varios libros de ensayo sobre Cervantes, Quevedo, Espronceda y Cernuda entre otros, traductor de poetas como Beckett, Holderin, Hesse y Rilke, y de importantes Lee más »
POESIA MÌSTICA Y FEMENINA
AUTOR: Regina Valdés Bowen
Profesora Instituto de Estética
Pontificia Universidad Católica de Chile
Este ensayo me pareció tan profundamente veraz y cercano a lo que en esencia es la poesìa mìstica bajo una voz femenina , que lo comparto agradecida porque haya llegado a mis manos, con Uds.
Mi aporte a este seminario tiene por objeto trasladar el tema de la literatura y la fe a un aquí y ahora, y presentarles una muestra de la poesía mística que me ha tocado conocer a través de mi trabajo con la estética en Chile. Me referiré a poemas escritos por Marisol Carrasco e Irma Bettancourt, mujeres laicas, ambas ganadoras del concurso de poesía mística organizado por la Facultad de Letras el año pasado y a la creación poética inédita de una monja contemplativa, la hermana Cristina, recogida durante una investigación realizada también bajo el auspicio de esta Facultad. El material a disposición no es exhaustivo y, por lo tanto, las reflexiones que él me suscita pueden ser modificadas con el tiempo. Mi intención es dar a conocer lo que se escribe hoy por estas tierras y cómo pesa la experiencia del encuentro con el misterio divino en el alma de dos mujeres laicas y una religiosa carmelita. Como la poesía se mueve sin esfuerzo sobre un mar infinito que la razón pretende hacer finito, me permitirán ustedes que cite una pequeña muestra de sus obras, para dejar a sus creadoras con el uso de la palabra.
La poesía es arte de soliloquio. Es el encuentro sensible del yo con el mundo, articulado desde una profundidad consciente, perceptiva y alerta, que atiende a los rumores del existir. En la soledad silenciosa del poeta se plasman, en imágenes y ritmos, las vislumbres de esencialidad de los seres y sus circunstancias. Esta quietud contemplativa genera múltiples voces de comunicación, recurriendo a gran diversidad de formas. La poesía mística participa del mismo oficio, mas esta poesía tiene la característica de no estar sumida en la soledad de la existencia, sino se expresa dialogando con un Tú superior que acoge las incertidumbres y certezas que claman por su encuentro.
En los poemarios que tratamos, la matriz predominante es la del encuentro y desencuentro. Observamos una oscilación entre luz y oscuridad. Por decirlo, mística o litúrgicamente, es una situación de Adviento. Cristo es el bien deseado, se anuncia, llega, y, como en Navidad, es acunado en nuestra alma. Sin embargo, esta captura no es permanente. Existen los momentos de vacío, Dios desaparece, se esconde y nos deja en la intemperie de la vida. Cuando nuevamente aflora su presencia, se produce el alumbramiento que describe el poema “Adviento” de Marisol Carrasco:
En el bello andamio de tus Ojos
Me trepé yo hace largo tiempo
Cascadas rosáceas me brotaron de prisa
Y bañaron los olivos de los inviernos idos.
Adviento es para mí que estoy de vuelta
Adviento para mí que he renacido
Y de entre escombros torcidos y húmedos
Tu mirada azul me ha redimido
Esta poeta se define a sí misma como tejida de estambres en el telar universal, situada en medio de los avatares de este mundo. La urdimbre vegetal de su textura da una impronta a su poesía que, igualmente al advenimiento de la Lee más »
Mujeres, volver a nacer.
Volver a nacer. Creo que cada cierto tiempo y marcado por algunos eventos que varían entre unas y otras, las mujeres necesitamos reinventarnos para poder seguir caminando con la cabeza en alto y el corazón palpitante.
Para sentirnos una vez más potrancas altivas, corriendo por algún prado verde sin rienda ni montura que nos frene el paso y asì respirar esa sensación de libertad y poderío absoluto que nos ayuda a seguir batallando, de otra manera, cuesta caminar, solemos cargar las culpas del universo en nuestra espalda.
En eso estoy, reinventándome, desde hace una semana que trabajo arduamente en ello, reparo piezas que estaban rotas, saco telarañas de algunos rincones con poco uso, maquillo los deslindes de mi historia que están pálidos de estímulos, y saco de un baúl viejo, uno que guardo desde mi juventud las ganas, ganas de crear trabajos imposibles como pintar cuadros que reflejen esas ideas que caminan por mi mente cuando vuelo por universos de la mano de Dios, o uno con menos pretensiones pero llenos de color donde tal vez sólo yo pueda distinguir a un Kandinsky pintando a través de mis dedos, o incluso con ganas menos pretensisas, de esas ganas simples, como tomar mi bicicleta y pedalear hasta la cima del cerro más próximo donde sin ayuda de nadie pueda instalar banderas de propiedad y quedarme ahí por un tiempo sin minutero.
Me estoy reconstruyendo para seguir en las batallas que me impongo, como ser feliz con la simpleza de los días, amar y sufrir por lo que nadie se detiene a mirar yo veo aún en la ceguera de la noche.
Me armo para nuevas batallas, tal vez guerras que han de venir con mi propia existencia, con las del mundo, con la de mi femineidad toda. Batallas imposibles con mi cordura. Estoy casi lista. Casi lista para empezar.
AMAZONAS
CRONICAS DE UN VIAJE QUE ME PARTIÓ EN DOS

EL AMAZONAS
Hoy Manaos lució distinto, después de abrazarnos a una lluvia fatigosa que nos mojó hasta la sombra el día de ayer, todo parecía perfecto. Nos pasó a recoger Antonio, nuestro guía y su esposa Ivonni, una mujer hermosa, piel color canela, ojos vivos y una sonrisa que abría el mundo. Antonio, bueno él es todo un personaje, de rasgos nativos, también atractivo y dulce, eficiente, simpático, experto en su trabajo, hablaba 3 idiomas, en resumen un agrado de hombre y un excelente guía turístico. Llegaron antes de la hora acordada pero apenas los vi sonreí, ellos eran el primer paso real a nuestro encuentro con el Amazona.
Después de cruzar Manaos en unos pocos minutos, llegamos al mercado de las bananas, antesala del puerto, un hombre le tiraba a otro, racimos de pequeños plátanos, éste los recibía con maestría e iba formando verdaderos castillos, todo en perfecta armonía y equilibrio. Más allá el “mercado di pesci” , con cientos de puestos donde que exponían la más rica variedad de pescados. Unos metros más allá, el puerto, como suele suceder en todos los puertos del mundo, los olores eran intensos, los rasgos de la gente amistosos, muchos barcos de todos los tamaños y fines, el nuestro nos sonrió a la distancia, era perfecto, no muy grande, tampoco pequeño, de dos pisos, en el primero estaba la cocina, los camarotes, uno de ellos el nuestro, el comedor, cocina y la pequeña cabina del capitán. Segundo piso, terraza, donde se colgaban hamacas para los que no querían dormir en las cabinas, buenas para pasar la tarde y tal vez para los más jóvenes dormir durante las noches.
Al llegar al barco nos presentaron a Collin y Dale, dos jóvenes “Gringos”, (al terminar el viaje me dio una tristezas de esas extrañas, de esas tristezas que te aprietan un poco el corazón por tener que separarte de alguien con quién compartiste algo realmente especial), luego a nuestro capitán, un ayudante (bajiño) y la Sra. Antonia, cocinera del barco, ella se encargaría de prepararnos unas exquisiteces, que dicho sea de paso terminamos todos con un par de Lee más »
Así somos…
Ayer, al llegar a la casa después de un día insoportable de calor y jaqueca, me tiré en la cama con un enorme plato de frutillas, prendí el televisor y me regalé unos minutos de total holgazanería. Estaban pasando una película liviana pero entretenida, ósea, ideal para el estado en que me encontraba, y comencé a meterme enlas imágenes mientras me engullía una de mis frutillitas.
En la película aparecen cuatro mujeres conversando por teléfono, todas con algún tipo de problema, la pantalla estaba dividida en cuatro cuadros, en el primero, la madre con un plato con quesos y una copa de vino, el segundo, la hija con un plato de frutas y una cajita de pañuelos tissue y por supuesto, mucho sorveteo y lágrimas, la tercera con un gran pote de helado (se veía delicioso) y en el últim cuadro, otra de las hijas, con una enorme caja de bombones, me reí al verlas, me maravillé al verlas…, me vi a mi misma haciéndome cariño con esas frutillas en un día difícil.¡¡Las mujeres!!, (siempre digo, qué maravillosa arquitectura), somos tan predecibles, tan iguales todas, insisto, tan perfectas.
Somos tan simples en nuestras complejidades, si conoces a una en profundidad, las conocerás a todas, es tan fácil hacernos felices y amarnos, el único problema es que el hombre, nuestro querido hombre en general no se da el minuto para ahondarnos. Creo que debemos hacer que vean la película de Mel Gibbson. “Lo que ellas quieren” (creo que así se llama) y así, tal vez…, podrán ver lo simplemente complejas que somos.
Mis Guerreros
Hoy los guerreros que moran en mí están en huelga, no tengo ganas de lidiar con mi humanidad, la dejo que se recueste en algún prado imaginario para que respire un poco de tempestad, y vuele en ella y sea en ella como una libelula salvaje. Dejaré que cabalgue en un ápice de luz para que reviva, todo eso…, mientras duermo.
Entre el cielo y la tierra
Del libro, Entre el cielo y la tierra…
Entre el cielo y la tierra…
Estamos tu y yo…,
Yo, completa, plena, tan inmensa…
esperando,
esperando la mirada que desentierre mi quietud.
.
Entre el cielo y la tierra…
Todos los tiempos se mezclan en líneas cruzadas,
en espacios plenos de materia, negros, tan negros.
Entre el cielo y la tierra
Entre la palabra y el silencio,
se tejen universos completos.
Vida, ¡tanta vida que ciega el entendimiento!,
sólo…, para no ser vista.
(Hay vacíos tan profundos que se tragan el pensamiento,
estan vacíos de plenitud.)
Un Nuevo Ciclo
DESEO PARA ESTE NUEVO AÑO
Quisiera en este nuevo año…., ser simple como aquellas mujeres que sólo hablan de ropa, música, hijos, hombres, de marcas de ropa o la mejor dieta, quisiera estacionarme en el mundo y no ver como se mueve desde afuera.
Quisiera preguntarme menos cosas, “comprender” el mínimo requerido para ser consiente , valorar a las personas no complejas y llenarme de sus ojos, y de sus adoradas simplezas, que no son descartables, ni malas, o inferiores, sólo tan diferentes.
Quisiera NO ser feliz solo cuando huelo la tierra o me resbalo por la nieve, o horneo un pan dulce para los que amo, o cuando logro escribir un poema que me deje satisfecha. Quisiera aprender a ser feliz con cosas más complejas, de esas que son más caras o huelen a chanel, quisiera poder vivir de la nada, en una cabaña perdida en una montaña silente, llena de perros que me miren, así, como son ellos, inocentes y dulces, que te aman solo por que hueles rico y por la caricia que cae desprevenida por sus cabezas. Quisiera soñar que estoy en un mundo que avanza, sin guerras, ni pobres, ni enfermos que no tienen dinero para un remedio, ni tantos con tanto ni tantos con tan poco.
Quisiera sentarme en un callejón abierto a la esperanza y sonreir a los que se desangran al otro lado del mundo, sólo para amortiguar su dolor.
La Navidad
Ya llegó la navidad, magno evento para el comercio, donde lamentablemente la locura se traga la quietud del ser humano, locura que desvela al mundo, y dentro de la cual lamentablemente, a veces me incluyo.
Ayer, fuimos a hacer algunas “pequeñas” compras para nuestros seres queridos, quedé impresionada como la gente atesta los exitosos mall y finos locales comerciales. Los más pudientes, compraban con relajo sus cientos de paquetes, los que tienen menos o casi nada, se endeudaban sin saber poner el tan necesario freno. Los rostros de todos los que ahí pululaban parecían drogados, idos, caminaban a prisa sin detenerse a sentir el instante, “nos faltan, Lee más »
ILLAPU, VUELVO, Reflexiones
Es curioso, la vida siempre en sus oleajes extraños nos tira a una orilla de tierras, en apariencia familiar, a otras nuevas.
Mis hijos están lejos y a pesar de extrañarlos como un animal (creo que es la mejor definición por la fuerza que eso encierra, respecto al sentimiento que me invade) me siento plena, plena de mi misma, estoy yo y mi alma, cruda y fuerte, inmensa.
Los caminos se me abren como amantes deseosos, y el silencio de las noches me habla. Mi hombre deja de serlo de un modo sutil casi impalpable, sólo estoy yo y el mundo. Las cosas materiales dejan de ser tangibles e importantes, sólo lo que no es tocable, pero sí aromático a mi humanidad, toma fuerza y me inunda de plenitud.
Tal vez por lo anterior, mientras venía manejando y cambiaba las emisoras en forma distraída el día me regaló esta canción, “Vuelvo”, de Illapu, la escuchaba cuando era una adolescente de cabellos largos y armada con aros de piedras multicolores. Recuerdo mis luchas (nunca políticas, jamás la he comprendido) sociales o espirituales, luchas donde las armas eran la guitarra o la palabra.
Reflexiones
Hay días en que…,
… los seres humanos me sorprenden, son días cualesquiera, no los busco, sólo aparecen agazapados tras una pared vestida de día. Cuando eso ocurre, dejo que su profundidad se deslice por mis manos, y su tacto por mi alma, me hace bien, me recuerda que estoy viva en una selva de ilusión. En una gran selva donde la gente duerme.
Los Hijos
Llevo unos días extraños, mis hijos pronto se van por algunos meses a USA y eso me tiene descompuesta, es como desprenderse de un pedazo de ti misma, de los ojos o el alma, de la tierra que te amarra a los días que transitas.
Me rehúso a entregárselos a la vida para que ésta talle en sus frentes, tal vez, un destino distinto al Lee más »
La Ilusión
Como dice un poema del poeta Indú TUKARAM, “tanto he perdido contacto con la realidad que me imagino…” estoy en un mundo real, y sin embargo no puedo tocar nada más que unos sueños que se vacían en un papel sin color, el mundo gira y las particulas de polvo que lo componen creen que son tan ùnicos.
¿Qué es un hombre sino sus escasos momentos de comprensión?
T U K A R A M
¿TANTO HE PERDIDO contacto con la realidad
que me imagino escribiendo poesía?
De seguro tus devotos ilustres
todos poetas famosos, se reirán de mí
Hoy enfrento la prueba más dura de mi vida:
no tengo ninguna experiencia
y me han pedido que cante.
Soy el inocente a quien piden pecar
sin haber probado lo que ha de cometer.
Soy sólo un principiante, inculto en el arte,
ni siquiera mi Maestro se me ha revelado.
Ilumíname e inspírame, oh Señor.
Dice Tuka: el tiempo se me acaba.





