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Diario

Hoy, después de tal vez, ¿tres años?, recé como lo hacía  “antes”, cuando transitaba por el camino del filo de la navaja. Dónde la rosa se va abriendo lentamente en tu corazón mientras caminas sobre las espinas.

En la casa de campo en Pirque, construimos una habitación que se suponía sería un estudio para todos, la verdad es que apenas estuvo terminado me enamoré de ella y me la apropié. Todo fue especial en ese cuarto, podrían salir muchos relatos para compartir, pero por ahora hablaré del rezo.

La magia se dio en esa habitación desde el principio. Por un pequeño espacio que quedaba entre la ventana y el marco de ésta, en un día de verano, donde la naturaleza está llena de fuerza entró una diminuta rama de una enredadera que casi tapaba una de las paredes de la casa, sin que le prestara mucha atención en cosa de días, comenzó a deslizarse por las paredes,  luego las vigas, hasta que todo el techo de la habitación estuvo cubierto con grandes hojas llenas de vida. Me decidí y pinté el vidrio de una de las seis hojas de las Read More

El Sábado me fui al cajón del Maipo, necesitaba hacer algunas cosas además de cargar las pilas para la semana. Me acompañaron un par de amigas, ellas querían cosechar rosa mosqueta, (una de ellas hace una mermelada fantástica), así, mientras ellas peleaban con el fruto ya que tiene un montón de pequeñas espinas que luego no tienes como sacarlas,  yo me dediqué a explorar. Recordé mis veranos en el sur, específicamente en Conguillio,  solía perderme por horas en esos cerros, parecía que toda la naturaleza me hablaba. Decidí subir un poco más, de pronto los  arbustos dieron paso a unos hermosos eucaliptos, apenas los vi me acordé de Milla, como no, van para ella estas pocas fotos.

 

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Hace un par de noches viví algo que siempre pensé ocurriría al resto, eventos que te chochan por lo invasivo; me robaron el auto de la puerta de mi casa… ya no tiene importancia el hecho en sí, las cosas materiales vienen y van y nunca se sabe por qué ocurren, simplemente pasó y hay que esperar que viene de regreso.

El punto importante es esa sensación horrible que te queda después, cuando tratas de cerrar los ojos y comienzan a aparecer imágenes, sensaciones, sentimientos que no te gustan. Notas reacciones en las personas que te rodean, analizas lo que recibes…, lo que das. Lo que puede un acto que no debiera ser tan importante, violentar tu vida.

Cómo de una manera extraña ese pequeño incidente provoca un movimiento que puede hacer que el cauce por donde transitan tus días, tome un leve giro, uno que te remueva para darte otra visión o perspectiva. Cómo cada pequeño incidente, a veces, puede producir un cambio total en tu cielo.

La vida sigue, el auto apareció (no muy bien, pero apareció)  y el río por donde fluyen los días se va abriendo… y a pesar de todo eso…, me siento inmensamente feliz porque aún tengo los ojos abiertos.