Mi Poesía Mística
Junio 28, 2007 por Binah
El viento se cae en mis parpados dormidos marcando los dos mundos…
Siento…
Siento un manojo de vida
que corre risueña por mi piel
y el agua en ríos y el viento en olas
hacen lo suyo con mi pelo,
la tierra cruda se enrolla en mis tobillos y muros,
y más viva que nunca, late en mí.
Siento en la quietud del paisaje miles de paisajes
vivos, tan vivos, y en cada pequeño mundo
un mundo y miles de ellos,
los colores son tan fuertes,
lo olores tan vivos,
los sonidos… tan quietos.
El tiempo deja de ser, y me veo
y veo a todos junto a mí..,
en cada paisaje, en cada tiempo y destino,
en cada puerta que se abre ante cada nuevo mundo.
¿Y me pregunto, nadie más lo ve?
La Rueda
Cuando mi cuerpo, una vez más muera
y mis ojos, ventanas de mi alma inmortal,
caigan cerrando el paso a la luz que trae la ilusión,
ahí seré una nuevamente…,
daré cuenta y tomaré lo ganado
pagaré lo que adeudo y haré con ello
mi equipaje.
Mi cuerpo será destrozado
mil veces por la tierra, ésta y otras.
Mis manos regaran tantos viñedos
como mi boca besará los frutos
de mis tantos vientres,
seré hombre tantas veces
que ya no habrá misterio
en la siembra.
Seré hembra, seré hijo, seré padre,
seré lo que no he sido y lo que fui
Más en algún momento
seré ambos, hombre y hembra
arderán en mis manos,
no tendré que vestirme con cuerpo alguno,
daré frutos y fecundaré,
no correrá por mis venas emoción alguna,
ni lagrima ni risa vestirán mi faz, no habrá.
El silencio será tan grande
que ya no habrá misterio,
la palabra será muerta en mi boca
y seré una con todo.
IMAGINO
Dibujo con mis dedos
las finas líneas de tu cuerpo…
e imagino cuatro senderos
invitándome a tu encuentro
un juego de pinceles creando
colores nuevos en tus manos
y místicos acordes brotando
de tus dos luceros negros…
Esculpo con mi boca tu silueta
(Se asoma una época pasada…)
y tu alma y mi alma…,
tan viejas como el cielo
Imagino…
Nueve caballeros con cruces
de tres manos en su pecho
guardando el grial femenino
y todas las señales entregadas
en rituales místicos secretos.
Siete llaves abriendo tu silueta,
doce ángeles sin cuerpo conocido
en trono dorado sentados a tu diestra.
Un arlequín gritando al oído
que eres mío
ordena bordar en tu pecho con mi beso
la palabra secreta…, con el nombre de seis letras.
(Y será mía tu alma impura,
develando los misterios del ungido)
Y en epilogo a este encuentro
dibujo tu entrepierna con mis dedos
¡y veo brotar una espada refulgente!
fundida en voluntad…, que por siglos yace en sueños.
(Y un murmullo de silencios
me dice con voz queda)
“Despierto no será, hasta que el hálito en ascenso
derrame hacia el cielo la semilla que da vida
y quite el letargo…, de un sueño prisionero.
.
SI PUDIERA
Si pudiera contar lo que veo
y decir que día a día
llueven verdades del cielo.
Que hay júbilo cayendo en silencio,
que el blanco…, tiene tantos rosados
como lilas el negro.
Que la risa tiene dos caras
como dos tiene la muerte.
Que en la tierra, esta el universo entero,
así como en él… hay tantas otras tierras!
Que la inmensidad ardiendo
en cada pensamiento, es una matriz
que da forma textura y aliento.
¡Que un leve halito impulsado del centro
abre los más grandes misterios del cielo!
Si pudiera decir…
Que de los ojos nacen cuatro
ventanas inmensas,
donde moran siete ángeles,
doce caballos alados,
y un carcelero de hierro.
Si pudiera decir…
Ay dios mío
Si solo pudiera.
Un enigma ¿quien quiere jugar?
Saber que quiero
¡querer saber!
osar pretendo
¡Dios perdóname!
Cállame el delirio
de sentirte otra vez
quiéreme el saber
cállame el osar
ósame quererte
sábeme callar
trataré, trataré.
La cruz te encierra
en sus cuatro puntos
El secreto esta,
en el murmullo oculto
Animales, cuatro
también lo guardan
Miserio, misterio…
¿Quién llega primero?
A veces…
De una forma rara muero,
mueren mis deseos, muere mi risa
y muere el amor,
Cuando eso ocurre
quedome allí,
con ojos sin visión
con boca sin risa
con manos vacías, tan vacías.
A veces…
De una forma extraña quisiera más la muerte
pero no la busco,
más quisiera sentarme
en un crepúsculo quieta,
en un silencio tan profundo
como aquel que se le ha regalado
al infante en un vientre tibio
y así sucumbir a la palabra.
De una forma extraña…
unas manos blancas me acarician,
y veo desde un rincón del cielo
mi existencia toda,
y me deslizo en ella
como una molécula de polvo
en un tobogan de luz.
A veces…
De una forma extraña
el tiempo y la distancia
dejan de existir y…,
vuelo entre los siglos
como una libelula
implacable
acaricio las vidas y también
a todos los muertos que me saludan
muchos de ellos, mios.
Acaricio mi pasado, mi presente
y ese futuro inexistente
mágicamente se unen.
A veces…
todo es tan claro.










Aunque por su densidad me pierdo,creo que la entiendo!Excelente poetisa esta Patricia!!Felicidades :)